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<title>EL TINTERO VIRTUAL</title>
<link>http://www.TINTEROVIRTUAL.COM</link>
<description>El tintero Virtual</description>
<language>spanish</language>

<item>
<title>EL CAMINANTE ( alejarce)</title>
<link>http://www.TINTEROVIRTUAL.COM/modules.php?name=News&amp;file=article&amp;sid=5510</link>
<description>&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &Eacute;l caminante (primera historia)&lt;br /&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; (alejarce)&lt;br /&gt;&amp;nbsp;&lt;br /&gt;Siguiendo historias, persigui&amp;eacute;ndolas como un cazador ante una presa encontr&amp;eacute;&amp;nbsp; &amp;eacute;stas historias en apariencia distintas y que sin embargo converg&iacute;an entre si&amp;nbsp; y eran unidas por un hilo conductor aparentemente desapercibido que las tomaba desde la cabeza hasta los pies, desde las ra&iacute;ces hasta el hambre voraz de la vida, crec&iacute;an silvestres y atrevidas por las calles de cualquier ciudad, pero &amp;eacute;stas historias sucedieron en la ciudad orgullosa de La City Bell, producto de una clase media y clase media alta oligarca y a&amp;ntilde;eja, hermosa y altanera se ergu&iacute;a en su poblado arcaico y prominente, calles aromadas en la primavera que transit&aacute;bamos aromadas de alel&iacute;es y rosas de jazmines y para&iacute;sos y jacarandaes que exhalaban sus perfumes en una inquietante conquista perfumando el aire con deleite y&amp;nbsp; dando a todos los rincones colores de guirnaldas, fucsias y blancos transparentes, rojos intensos, celestes cristalinos, el&amp;eacute;ctricos azules, amarillos ir&iacute;senles y ocres y verdes en todos los matices se mezclaban en una gran fiesta orgi&aacute;stica para los ojos y el olfato.&lt;br /&gt;Ahora voy hablar de &Eacute;l, el hombre que siempre caminaba, de noche y de d&iacute;a, que no interrump&iacute;a sus pasos de eterno caminante en busca de la nada desoladora de su vida, no s&amp;eacute; qu&amp;eacute; buscaba en ese andar fren&amp;eacute;tico y sin rumbo o tal vez s&iacute;, tal vez ten&iacute;a un rumbo, un rumbo distinto al que todos ten&iacute;amos y yo no conoc&iacute;a ese rumbo, m&aacute;s f&aacute;cil fue pensar est&aacute; borracho, si era m&aacute;s f&aacute;cil pensar est&aacute; borracho y dar la vuelta y no pensar m&aacute;s en &amp;eacute;l, borrarlo, ausentarlo, que siga solo caminando por las calles d&iacute;a y noche y en las que a veces, muy raramente a veces, pida una moneda que nadie le da.&lt;br /&gt;Los perros lo siguen y le ladran como presintiendo en su presencia oscura algo distinto, una adrenalina acre que se desprende de &Eacute;l, humedad y moho eran su aureola, su carta de presentaci&oacute;n en la vida, su olor penetrante y &aacute;spero, presienten los perros, huelen los perros y&amp;nbsp; &Eacute;l tiene miedo de los perros que presienten de los perros que huelen, tiene miedo de las sombras y del d&iacute;a, tiene miedo de la igualdad repetida de sus pasos y de la gente que le grita tiene miedo, de la gente que lo empuja que lo apu&amp;ntilde;ala que lo hecha como si fuera un perro pendenciero y mal trazado, de todo eso y mucho m&aacute;s tiene miedo.&lt;br /&gt;S&iacute; es mejor pensar est&aacute; borracho y dar la vuelta y no saber porque le toc&oacute; de la vida esta moneda falsa sin derecho y sin revez, este eterno caminar para que no lo jodan y nadie se apiada de &Eacute;l ni de su mugre ni de su hambre ni a d&oacute;nde va y d&oacute;nde para y d&oacute;nde duerme y qu&amp;eacute; es lo que precisa y si piensa un poco y si piensa demasiado en que estar&aacute; pensando y si le duele el cuerpo y se le acongoja el alma y c&oacute;mo ser&aacute; su nombre y si alguien lo llam&oacute; por ese nombre y cuando lo llam&oacute; c&oacute;mo sonaba su nombre sobre los labios que lo llamaron&amp;nbsp; y su nacimiento y su cuna y por qu&amp;eacute; camina y desde cuando empez&oacute; el&amp;nbsp; caminante a ser solo camino, en el fr&iacute;o y en el calor en la lluvia y en el sol que arrasa en la intemperie perpetua de su estad&iacute;a en la tierra &Eacute;l sigue caminado con sus ropas abrigadas y sus manos deteniendo el pantal&oacute;n que cae que cae que cae y entonces si lo deja caer quedar&aacute; desnudo y desprotegido para siempre y la gente que&amp;nbsp; lo empuja que lo apu&amp;ntilde;ala que le grita que lo hecha se reir&aacute; de &amp;eacute;l de la ropa que le cuelga y se le cae y el pantal&oacute;n que sostiene con sus manos mugrientas para que no se caiga y la campera que ya no tiene color y todo es un equipaje demasiado grande para su esqueleto tan fr&aacute;gil.&lt;br /&gt;Lo veo pasar y quiero llamarlo y decirle que se quede que no siga caminando que descanse que tiene una voz que hable que tiene una vida que tiene derechos que descanse que duerma por favor que coma que r&iacute;a que se quede quieto que no tenga miedo que yo...&lt;br /&gt;Y levanto mi mano y mi boca traicionera emite un silencio largo cargado y culposo porque las culpas del mundo cayeron sobre mi gesto in&uacute;til que se detiene y la mano flota en el aire y despu&amp;eacute;s cae inerte sin haber sido m&aacute;s que un gesto in&uacute;til y lloro de bronca por ese gesto in&uacute;til que se detuvo y la mano sin raz&oacute;n que flot&oacute; en el aire y despu&amp;eacute;s cay&oacute; est&uacute;pidamente inerte y sin vida incapaz de detener al hombre que camina por las calles d&iacute;a y noche sin parar.</description>
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<title>Esta noche es Noche Buena y ma&amp;ntilde;ana Navidad... (alejarce)</title>
<link>http://www.TINTEROVIRTUAL.COM/modules.php?name=News&amp;file=article&amp;sid=5509</link>
<description>&lt;strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;&amp;nbsp;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;&amp;nbsp;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;Y dicen que el Piojo le dijo al Mingo &amp;iexcl;Mir&aacute; que se est&aacute; yendo el Jos&amp;eacute;!, mientras con un ojo trataba de limpiar los vidrios de los coches que paraban justito en los sem&aacute;foros y los rajaban a puteadas y con el otro ojo segu&iacute;a viendo lo que pasaba en la calle de enfrente donde caminaba el Jos&amp;eacute;, entonces el Mingo lo mir&oacute; al Jos&amp;eacute; y dijo: &amp;iexcl;Pobre Jos&amp;eacute;... lo echaron de la carpinter&iacute;a! &amp;iexcl;Otro m&aacute;s que se pas&oacute; al bando de los desocupados!&lt;br /&gt;Y dicen que el Piojo le dijo al Mingo: &amp;iexcl;y de la pensi&oacute;n tambi&amp;eacute;n lo fletaron! &amp;iquest; No ves que se lleva la ropa y a la Mar&iacute;a? &amp;iexcl;Pobre la Mar&iacute;a, tan linda y tan chiquita con esa panza tan grande que ni puede caminar! &amp;iexcl; Y la gente que atropella! &amp;iquest;Viste Mingo? Dicen: que dijo: la gente est&aacute; cada vez m&aacute;s loca y esta meta que te compra y te compra... y dicen: que el Piojo le dijo al Mingo: que siempre pasa lo mismo cuando va a ser Noche Buena y Navidad, le dan aire a la guita y comen hasta reventar.&lt;br /&gt;Lo que es nosotros, no agarramos&amp;nbsp; una moneda ni por casualidad...&lt;br /&gt;Y dicen: que el Piojo le dijo al Mingo: &amp;iexcl;Mir&aacute; se llevaron por delante a la Mar&iacute;a!, nadie se acerca para darle una mano y el Jos&amp;eacute; se pone a llorar en el medio de la calle y le est&aacute; agarrando la panza a la Mar&iacute;a... y le pide a la gente que lo ayude, les dice: que no los dejen abandonados como perros, les dice: que su mujer va a tener un ni&amp;ntilde;ito en el medio de la calle y eso est&aacute; muy mal, les dice: porque nadie querr&iacute;a que su hijito nazca tirado en el suelo sucio de la calle, les dice: que hasta los animales tienen un refugio para parir sus cr&iacute;as, dice que grita el Jos&amp;eacute;, y putea fuerte y con ganas... dicen...&lt;br /&gt;Dicen: que el Piojo le dijo al Mingo: Vamos apurarnos&amp;nbsp; porque al Jos&amp;eacute; se lo van a llevar en cana, avisale al Cholo que deje el puesto de los chorizos y que se traiga todo, decile al Toto que se consiga el&amp;nbsp; carrito de los cartones del Alberto y que se comunique con la barra que hay un plan de socorro que tenemos que poner&amp;nbsp; en pr&aacute;ctica r&aacute;pidamente.&lt;br /&gt;Dicen: que con el Piojo a la cabeza y un escuadr&oacute;n de pibes atr&aacute;s la metieron a la Mar&iacute;a y al Jos&amp;eacute; en el carrito y empujaron con fuerza hacia adelante haciendo sonar con sus voces las sirenas m&aacute;s dulces que jam&aacute;s se escucharon.&lt;br /&gt;Dicen: &lt;br /&gt;Primer hospital: no hay lugar. &lt;br /&gt;Dicen:&amp;nbsp; que le dijeron al Piojo.&lt;br /&gt;Pero la Mar&iacute;a est&aacute; por tener a...&lt;br /&gt;Dicen: que dijo el Piojo.&lt;br /&gt;No hay lugar.&lt;br /&gt;Dicen:&lt;br /&gt;Por favor, un lugarcito, uno chiquito.&lt;br /&gt;Dicen: que dijo el Piojo...&lt;br /&gt;No hay m&amp;eacute;dicos.&lt;br /&gt;Dicen:&lt;br /&gt;No es el momento.&lt;br /&gt;Dicen:&lt;br /&gt;No ha guardia.&lt;br /&gt;Dicen:&lt;br /&gt;Por favor...&lt;br /&gt;Dicen: que dijo el Piojo.&lt;br /&gt;No hay por favor.&lt;br /&gt;Dicen:&lt;br /&gt;Entonces...&lt;br /&gt;Dicen: que dijo el Piojo &amp;iexcl;Se pueden ir todos un poquito a la puta que los pari&oacute;!&lt;br /&gt;Dicen: que dijo el Piojo...&lt;br /&gt;Y dicen: que as&iacute; fue en el primer hospital y en el segundo y en el tercero y en el...&lt;br /&gt;&amp;iexcl;No hay lugar!&lt;br /&gt;Dijeron...&lt;br /&gt;Entonces dicen: que&amp;nbsp; dijo el Piojo, cuando se le puso brillante la idea y la idea sali&oacute; como una bala despedida en el aire...&lt;br /&gt;&amp;iexcl;R&aacute;pido a lo de Do&amp;ntilde;a Pascualina!&lt;br /&gt;Y dicen: que el carrito fue m&aacute;s veloz que los coches que se le cruzaban, porque dicen: que la Mar&iacute;a estaba muy pero muy apurada...&lt;br /&gt;Dicen: que cuando llegaron hasta la puerta del ranchito que estaba al ladito de la v&iacute;a, ni bien la Mar&iacute;a puso un pie en la tierra ni bien que se desplom&oacute;.&lt;br /&gt;Dicen: que el Piojo entonces se puso a gritar &amp;iexcl; Do&amp;ntilde;a Pascualina! &amp;iexcl;Do&amp;ntilde;a Pascua! &amp;iexcl;Do&amp;ntilde;a Pascucha!&amp;nbsp; Le traemos a la Mar&iacute;a que ya viene con el beb&amp;eacute; cay&amp;eacute;ndosele, y dicen: que Do&amp;ntilde;a Pascualina sali&oacute; de la puerta del ranchito y ah&iacute; nom&aacute;s empez&oacute; a ordenar: vos calent&aacute; el agua, no tan caliente mijito que no es agua para pelar un chancho, sino para traer a la vida a un ni&amp;ntilde;ito, vos, dicen: que le dijo al Jos&amp;eacute;, si est&aacute;s as&iacute; de blanco sentate y no molestes, no sea cosa que te tengamos que atender a vos y no a la madresita, con el fuego quema las tijeras, dijo, es para esterilizarlas, dijo y sac&aacute; sabanas limpias y frazadas para hacer un cochoncito, y ahora, dicen: que dijo: &amp;iexcl; Manos a la obra Chicos!&lt;br /&gt;Dicen: que el Piojo se puso a mirar el sol que se iba yendo y la luna que se ven&iacute;a grande y redonda junto al lucero, dicen: que el ruido del tren arrullaba el silencio, que las bocinas enmudecieron, que todo se qued&oacute; muy quieto y solo el grito de Mar&iacute;a se alz&oacute; y trepo ya hecho noche para acurrucarse en la estrellas que ya se estaban&amp;nbsp; bajando.&lt;br /&gt;Dicen: que el cielo era tan azul y tan lindo y que las luces del tren cuando pasaba se prend&iacute;an y apagaban, como muchos arbolitos, como los bichitos de luz sobre el pasto verde, que tambi&amp;eacute;n se prend&iacute;an y apagaban, dicen, sobre nuestros silencios.&lt;br /&gt;Dicen: que la Mar&iacute;a volvi&oacute; a gritar y junto con el grito un llanto&amp;nbsp; y Do&amp;ntilde;a Pascualina que alz&oacute; al ni&amp;ntilde;o en los brazos y dijo: &amp;iexcl; Es macho!&lt;br /&gt;El tren se detuvo junto a nosotros y la luz se hizo brillante, dicen: que del tren bajaba la gente para conocer al reci&amp;eacute;n nacido y que despu&amp;eacute;s, dicen: llegaron m&aacute;s y m&aacute;s y nos abraz&aacute;bamos y segu&iacute;an llegando y segu&iacute;amos abraz&aacute;ndonos, y dicen: que los ricos abrieron sus casas y segu&iacute;an llegando y compartimos nuestros amores y &amp;eacute;ramos una multitud, y el mundo se hizo canto, dicen que dijo el Piojo: que ya se sanaron los enfermos y los pobres dejaron&amp;nbsp; de ser pobres, y dicen: que dijo el Piojo;&amp;nbsp; que los ni&amp;ntilde;os tienen su ropa y sus escuelas y sus zapatos, y que hay un r&iacute;o de leche y r&iacute;os de risa donde ba&amp;ntilde;arse, y dicen:&amp;nbsp; que dijo el Piojo: &amp;iquest;viste Mingo que hermosas son las fiestas en el verano y que linda que se ha puesto la Noche Buena, ahora que todos la festejamos?&lt;br /&gt;Dicen: que el Piojo se acerc&oacute; al ni&amp;ntilde;o y le dijo despacito, feliz Navidad beb&amp;eacute;... Tu vida es el Milagro.&lt;br /&gt;Dicen:&amp;nbsp; que dijo...&lt;br /&gt;En la tierra hubo desde entonces un &uacute;nico lenguaje, hermanos de colores, tierra de cantos y de flores.&amp;nbsp; Milagro de Navidad, Milagro de Noche Buena. Suenan las doce campanada y es la misma hora en el mundo entero...&lt;br /&gt;&amp;iexcl; Suenan las Campanas Mingo! &amp;iquest;Escuchas? &amp;iexcl;Feliz Noche Buena, mi amigo!&lt;br /&gt;Dicen: que as&iacute; abrazados lloraron el Piojo y el Mingo...&lt;br /&gt;&amp;nbsp;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;strong&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&amp;nbsp;&lt;br /&gt;&amp;nbsp;&lt;br /&gt;&amp;nbsp;</description>
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<title>EL abrazo de la noche (alejarce)</title>
<link>http://www.TINTEROVIRTUAL.COM/modules.php?name=News&amp;file=article&amp;sid=5508</link>
<description>&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&lt;br /&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo primero que siento es un choque en mi cabeza y el estallido junto con los gritos y tambi&amp;eacute;n la frenada del coche y yo que salto, salto en el ruido de la frenada, desprend&iacute;da en arabescos livianos, como si todo fuera una pel&iacute;cula en c&aacute;mara lenta. Algo cruje dentro de mi cabeza. Y me veo a mi misma dando vueltas en el aire y las voces que gritan y dicen las voces gritando. Mir&aacute; lo que le hiciste, la mataste. Dicen. Y sorpresivamente comprendo que se refieren a m&iacute;. Que sigo dando vueltas en el aire acompa&amp;ntilde;ando el sonido musical de los frenos. Maldito, dijo &amp;eacute;l. Maldito hijo de puta. Repiti&oacute; &amp;eacute;l. Y me abraza y me llama y yo estoy acostada en el asfalto fr&iacute;o como si el asfalto fr&iacute;o fuera una cama mullida que me ampara. &lt;br /&gt;Estoy aqu&iacute;, dije. Pero mi voz se escuch&oacute; en los rincones de mi cuerpo y se qued&oacute; atrapada en los rincones de mi cuerpo, sin el aire que estaba en el aire que mi voz no tocaba.&lt;br /&gt;Y las l&aacute;grimas me salpican y la saliva de tu boca que sale a borbotones, como mi sangre, que se va escurriendo de mi cuerpo.. Un r&iacute;o de saliva, de sangre y de palabras que dicen: Hijo de puta, mir&aacute; lo que le hiciste, mir&aacute;...&lt;br /&gt;Y apenas despu&amp;eacute;s, el sonido de la ambulancia y ap&uacute;rense. Dice. Otros tambi&amp;eacute;n dicen. Se est&aacute; muriendo. Dicen.&lt;br /&gt;Y vi como el cielo se oscurec&iacute;a y el silencio y el silencio.&lt;br /&gt;Vaiv&amp;eacute;n. Blanco, blanco vaiv&amp;eacute;n. Una luz llega, blanca luz llegando.&lt;br /&gt;Un camino sinuoso. Ceguera iluminada. Una luz blanca. Destellos in&uacute;tiles van a perderse en la negrura. Blanca luz, blanca. Los ojos cerrados. La luz incendia los p&aacute;rpados. Una l&iacute;nea como un horizonte. Una hendidura, una puerta abierta que deja pasar la luz blanca que titila y otra vez m&aacute;s y muchas veces m&aacute;s, la negritud extendi&amp;eacute;ndose como una noche larga, una eterna noche. Larga negritud como una noche larga y entonces los rel&aacute;mpagos se filtran por la l&iacute;nea apenas abierta de los p&aacute;rpados, pesados, heridos, crueles.&lt;br /&gt;Una voz, ese sonido es una voz, matizado susurro que me llega en la noche oscura y en los rel&aacute;mpagos que se filtran imperceptibles. Ahora la voz se arrincona y se mete dentro de otra voz. Las voces se entrelazan y luego se esconden en el vaiv&amp;eacute;n de la noche donde la luz no penetra.&lt;br /&gt;No hay tiempo. Te digo.. No hay m&aacute;s que la nada de un tiempo infinito y en la negritud esos instantes de luz blanca y las voces meti&amp;eacute;ndose una dentro de otra hasta que se apagan en un sollozo casi mudo, transparente, helado y la negrura vuelve a hundir todo en la nada, en la ceguera profunda y de repente, otra vez la luz.&lt;br /&gt;Cuando la luz aparece, te hablo, te digo que te escucho, que no dejes de escucharme.&lt;br /&gt;In&uacute;tilmente te hablo. Se acab&oacute; el sonido de mi voz en las palabras.&lt;br /&gt;Algo cae en mi interior, mi interior es la negrura sin tiempo y las voces se meten una dentro de otra y se acercan en matizados susurros que me llegan en la noche oscura y en los rel&aacute;mpagos que se filtran imperceptibles hasta el destello donde comienza la luz.&lt;br /&gt;Las voces.&lt;br /&gt;Las voces hablan entre si. Y tambi&amp;eacute;n las voces me hablan.&lt;br /&gt;Dicen mi nombre y yo reconozco mi nombre en sus voces sollozantes.&lt;br /&gt;Lloran las voces que pronuncian&amp;nbsp; mi nombre, mi nombre es largamente conocido.&lt;br /&gt;&amp;iquest;Cu&aacute;nto hace que mi nombre se apoya en tus labios para nombrarme?&lt;br /&gt;Algo se sacude en la noche. Yo soy la noche, igual que mi nombre repetido hasta el cansancio, yo soy ese nombre.&lt;br /&gt;Mi boca permanece atrapada en los silencios, la mudez en el espacio es un eco sin sonido que no regresa.&lt;br /&gt;Has dejado de escucharme.&lt;br /&gt;Y ah&iacute; est&aacute;n tus manos sobre las m&iacute;as. Tus manos que frotan las m&iacute;as infundi&amp;eacute;ndoles un calor que no llega. El fr&iacute;o es enorme. Yo soy ese fr&iacute;o.&lt;br /&gt;Tus manos son tibias, tus venas gruesas y azules por donde fluye roja la sangre que no calienta mi sangre detenida en un espacio infinito.&lt;br /&gt;Has dejado&amp;nbsp; de sentirme.&lt;br /&gt;Me habla tu voz. Habla y se detiene en el borde de la palabra y yo siento c&oacute;mo el agua de tu boca salpica mi cara. Pero tal vez no sea el agua de tu cara la que salpica mi cara, y son tus ojos que est&aacute;n llor&aacute;ndome y son las gotas saladas de tus ojos las que salpican mi cara que est&aacute; quieta y ausente.&lt;br /&gt;Desde la ventana de ese cuarto se ven las copas de algunos &aacute;rboles. Dec&iacute;s.&lt;br /&gt;Te gustan esos &aacute;rboles. Dec&iacute;s.&lt;br /&gt;Las hojas tienen los colores ocres del oto&amp;ntilde;o, es un d&iacute;a transparente como aquel d&iacute;a en que nos encontramos cuando fue la primera vez. Dec&iacute;s.&lt;br /&gt;Escuchame. Dec&iacute;s. Dice tu voz que yo reconozco entre todas las voces.&lt;br /&gt;Pero vos no sab&amp;eacute;s que yo s&amp;eacute; de tu voz y que tu recuerdo est&aacute; intacto dentro m&iacute;o, como fotograf&iacute;as que se apilan en los rincones de la memoria.&lt;br /&gt;Te escucho y no hay indicio, por m&aacute;s imperceptible que sea, que te lo haga saber. Recuerdo el instante del estallido y los fragmentos de mis pensamientos desperdigados en infinitas part&iacute;culas doradas. Mis pensamientos eran &oacute;rbitas que giraban y al tocarse unos con otros produc&iacute;an un nuevo estallido y despu&amp;eacute;s la nada. Estoy suspendida en la nada y voy a caer.&lt;br /&gt;Haz dejado de sostenerme.&lt;br /&gt;La tristeza te envuelve y el manto de tristeza que te envuelve resbala por tu cuerpo y tu cuerpo desnudo no tiene consuelo.&lt;br /&gt;Habl&aacute;s y tu voz retumba en los s&oacute;tanos de mi cabeza, como en las catacumbas de una iglesia.&lt;br /&gt;&amp;iquest;C&oacute;mo ser&aacute; verte nuevamente?&lt;br /&gt;&amp;iquest;Estar&aacute;s cerca de la ventana de este cuarto donde se ven las copas de algunos &aacute;rboles y las hojas tienen los colores ocres del oto&amp;ntilde;o?&lt;br /&gt;&amp;iquest;Ser&aacute; realmente un d&iacute;a transparente como aquel d&iacute;a en que nos encontramos cuando fue la primera vez?&lt;br /&gt;&amp;iquest; Cu&aacute;nto tiempo ha pasado entre lo que fui y lo que soy?&lt;br /&gt;No puedo determinar el tiempo.&lt;br /&gt;No podr&amp;eacute; determinarlo nunca.&lt;br /&gt;&amp;iquest;Esa traslaci&oacute;n de astros a mi alrededor es el tiempo? &amp;iquest;El tiempo&amp;nbsp; real? &amp;iquest;Este tiempo de hoy que no puedo precisar? &amp;iquest;O aquel otro que va acompa&amp;ntilde;ando la cotidiana indiscreci&oacute;n de los relojes?&lt;br /&gt;Ya no veo las fin&iacute;simas ara&amp;ntilde;as que rodean tus ojos y se detienen con crueldad alrededor de tus ojos.&lt;br /&gt;&amp;iquest;C&oacute;mo ser&aacute; verme nuevamente?&lt;br /&gt;Tener un espejo y mirarme hasta poder reconocerme en mis mismos ojos.&lt;br /&gt;&amp;iquest;Y mis labios? &amp;iquest;C&oacute;mo ser&aacute;n mis labios? &amp;iquest;Tal vez una fina l&iacute;nea apenas esbozada que se pierde en la r&iacute;gida palidez de mi rostro? &lt;br /&gt;&amp;iquest;Y mi cuerpo? &amp;iquest;Tan ajeno estar&aacute; que no se siente que no emite un sonido ni expande color alguno y despedido de s&iacute; mismo naufraga demente en aguas heladas?&lt;br /&gt;&amp;iexcl; Ah! &amp;iexcl; Qu&amp;eacute; inalcanzable me resulta el ayer! &amp;iquest;Ser&aacute; porque hoy ha dejado de existir y ma&amp;ntilde;ana no estar&aacute; en ninguna parte?&lt;br /&gt;&amp;iquest;Por qu&amp;eacute; me reten&amp;eacute;s? &amp;iquest; Por qu&amp;eacute; no abr&iacute;s de una vez tus manos y me dejas escapar?&lt;br /&gt;Soy un p&aacute;jaro. Quiero volar y alejarme de tu voz que retumba en los s&oacute;tanos de mi cabeza como en las catacumbas de una iglesia.&lt;br /&gt;Volar es escapar de la quietud.&lt;br /&gt;Olvidarse de olvidar.&lt;br /&gt;Reconozco tu voz y tus palabras. Una dicha lejana y desmedida me abrasa por dentro y me quema como un fuego de cristales.&lt;br /&gt;Sucumbo en el sonido de tu voz que me retiene.&lt;br /&gt;A pesar m&iacute;o me retiene. A pesar m&iacute;o quiero que me sigas reteniendo.&lt;br /&gt;Pero la quietud no tiene que ver con el vuelo.&lt;br /&gt;Tantas veces tu voz. Tantas veces el vuelo. Tantas veces la m&aacute;scara blanca y fr&iacute;a colocada sobre mis brazos que no abrazan.&lt;br /&gt;&amp;iexcl;Ah! Si el grito pudiera agujerear la noche de tu espera.&lt;br /&gt;&amp;iexcl;Ah! Si mis manos aletearan.&lt;br /&gt;&amp;iexcl;Ah! Que terrible quietud la de la muerte.&lt;br /&gt;Y nuevamente algo, un salto al vac&iacute;o, me desplomo en la negrura de la noche infinita que me lleva.&lt;br /&gt;&amp;iquest; Cu&aacute;nto tiempo ha pasado desde el primer d&iacute;a?&lt;br /&gt;No s&amp;eacute; contar en la oscuridad y mi llanto&amp;nbsp; a borbotones crece como dentelladas tiradas al aire que no se respira.&lt;br /&gt;Universo peque&amp;ntilde;o el de mi cuerpo. Ya no puede mi universo peque&amp;ntilde;o albergarte, porque mi universo ya no me alberga.&lt;br /&gt;Algo cae en mi interior, mi interior es la negrura sin tiempo y las voces que se meten una dentro de la otra y se acercan en matizados murmullos hasta el destello donde comienza la luz.&lt;br /&gt;Muchas voces se entrelazan unas a otras. Esperan.&lt;br /&gt;&amp;iquest;Qu&amp;eacute; esperan las voces?&lt;br /&gt;Un tiempo real y otro, el m&iacute;o.&lt;br /&gt;Camino en un tiempo inexistente. Un largo valle de cristales espinados, caminos rosados y el silencio.&lt;br /&gt;Piso con fuerza hacia delante. Adelante la noche est&aacute; avanzando.&lt;br /&gt;El ni&amp;ntilde;o mira hacia abajo desde lo alto de los acantilados. Est&aacute; mirando el mar. Mira el azul intenso del mar que se desliza hacia la orilla sin prisa y all&aacute; en la orilla busca la incesante porosidad amarilla de la arena que lo espera, ebria de sed, para beberlo. Esa inmensa sed de la arena que est&aacute; mirando el ni&amp;ntilde;o.&lt;br /&gt;El ni&amp;ntilde;o corre sin detenerse y sus pies escapan sobre los acantilados hacia el aire en vuelo.&lt;br /&gt;El ni&amp;ntilde;o se da vuelta y levanta su mano despidi&amp;eacute;ndose, despu&amp;eacute;s se vuelve p&aacute;jaro y emigra.&lt;br /&gt;Las voces se alzan como una muralla, unas contra otra golpean la muralla. &lt;br /&gt;Yo soy esa muralla.&lt;br /&gt;Desde lejos lo veo irse pegado al cielo. Es un p&aacute;jaro que tal vez es bello.&lt;br /&gt;Las voces se destemplan y golpean sobre la muralla.&lt;br /&gt;Yo soy la muralla.&lt;br /&gt;&amp;iquest;Por qu&amp;eacute; me hieren las voces? &amp;iquest; Por qu&amp;eacute; se hunden en mi peque&amp;ntilde;o universo y se desatan y articulan, due&amp;ntilde;as absolutas de mi entrega involuntaria?&lt;br /&gt;&amp;iquest;Qu&amp;eacute; hacen conmigo?&lt;br /&gt;&amp;iquest;Ad&oacute;nde me llevan?&lt;br /&gt;Mis pensamientos incendian los campos de cristales espinados. Ruge el mar azul. Se incrusta en la arena hasta anegarla y se precipita, m&aacute;s all&aacute;, en los confines de los mares, m&aacute;s all&aacute;, donde el infierno desprende las mandr&aacute;goras y donde el ni&amp;ntilde;o ya no es p&aacute;jaro y donde cae el ni&amp;ntilde;o sin remedio en la noche infinita, en la negrura &uacute;ltima que lo abraza.&lt;br /&gt;Guardo tu voz y con tu voz los esperanzados gestos cotidianos.&lt;br /&gt;Las luces titilan.&lt;br /&gt;Vaiv&amp;eacute;n.Blanco, blanco vaiv&amp;eacute;n.&lt;br /&gt;La negra noche, noche infinita se acerca.&lt;br /&gt;No golpees tu voz en la mutalla.&lt;br /&gt;Que tu voz me acaricie.&lt;br /&gt;Ha llegado la hora absoluta donde todo se apaga.&lt;br /&gt;Se apaga tu voz.&lt;br /&gt;Yo tambi&amp;eacute;n me apago.&lt;br /&gt;La noche me abraza.&lt;br /&gt;Yo soy la Noche.&lt;br /&gt;La nada me cerca.&lt;br /&gt;Yo soy la Nada.&lt;br /&gt;&amp;nbsp;&lt;br /&gt;&amp;nbsp;</description>
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<title>Una pizca de poder (JOAQU&amp;Iacute;N)</title>
<link>http://www.TINTEROVIRTUAL.COM/modules.php?name=News&amp;file=article&amp;sid=5507</link>
<description>&lt;strong&gt;Una pizca de poder.&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Picando las piedras, un poco m&aacute;s all&aacute; de Macondo, apareci&oacute; un gusano. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Antes de caer al suelo, el pobre bicho hab&iacute;a saltado por los aires despedido por el golpe de mi pico, como si una bomba hubiera estallado. En un principio, pens&amp;eacute; que se trataba de una piedra m&aacute;s pero al agachar mi cabeza para dar un nuevo golpe, observ&amp;eacute; como el gusano se remov&iacute;a en el suelo. Parec&iacute;a aturdido, asustado, quiz&aacute;s extra&amp;ntilde;ado por el calor del sol que se ce&amp;ntilde;&iacute;a sobre la cantera.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Mi primera reacci&oacute;n fue de repugnancia. Nunca he tolerado demasiado bien a hormigas, ara&amp;ntilde;as, escarabajos, moscas y otros bichejos de ese estilo. Adem&aacute;s, en el tr&oacute;pico &amp;eacute;stos son muy numerosos lo cual, obviamente, no me agrada demasiado.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&amp;nbsp;Pens&amp;eacute; en pisarlo, en acabar con &amp;eacute;l, pero no lo hice. Ser&iacute;a un mentiroso si afirmara que me dio l&aacute;stima. M&aacute;s all&aacute; de eso, se acrecent&oacute; en m&iacute; una indudable sensaci&oacute;n de superioridad. Vivimos aplastados por nuestro entorno, sometidos al yugo de la sociedad, cumpliendo lo ordenado por nuestros superiores, respetando la ley, siguiendo modas absurdas, temerosos de Dios y de nuestros pecados. No se reconocen los m&amp;eacute;ritos de nadie, somos ego&iacute;stas, desagradecidos, traidores, falsos y crueles. Por ello, decid&iacute; que, por una vez, ser&iacute;a yo el que mandase: el nuevo coronel Aureliano Buend&iacute;a.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Pens&amp;eacute; en perdonarle la vida durante un tiempo; cada segundo era mejor que el anterior, cada coletazo del gusano hac&iacute;a crecer mi ego y mis instintos m&aacute;s b&aacute;sicos. Lo mejor era saber que su vida depend&iacute;a enteramente de m&iacute;. Me deb&iacute;a respeto porque yo era superior. Ten&iacute;a miedo, lo notaba, y eso me parec&iacute;a lo mejor de todo. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;De repente se qued&oacute; quieto. Me alarm&amp;eacute; y el efecto del poder empez&oacute; a diluirse. Tom&amp;eacute; la muerte de ese gusano como mi propio final, me sent&iacute; como un emperador destronado huyendo a Elba. De nuevo ser&iacute;a el hazmerre&iacute;r de los superiores, el toro acorralado en la plaza por el capote, el estoque y los aplausos del tendido.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Cuando hab&iacute;a perdido toda esperanza, mis ojos brillaron nuevamente. El gusano tuvo un ligero espasmo. No hab&iacute;a muerto. Pese a mi profunda repugnancia decid&iacute; cogerlo. Sent&iacute; asco al hacerlo, la bilis se reconcentraba en mi est&oacute;mago provoc&aacute;ndome toses y n&aacute;useas, pero el efecto del poder merec&iacute;a la pena. Una vez lo tuve bien sujeto por un extremo, empez&oacute; a moverse cada vez m&aacute;s r&aacute;pido, pose&iacute;do por el esp&iacute;ritu de la supervivencia como un reo que va a ser fusilado y reniega de su suerte.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Me detuve para analizarlo detenidamente. Mir&amp;eacute; sus dos extremos, pr&aacute;cticamente iguales excepto por la presencia de un punto negro en uno de ellos; no ten&iacute;a ojos, era ciego, lo cual me divert&iacute;a mucho; no era demasiado grande, ten&iacute;a el tama&amp;ntilde;o de un dedo me&amp;ntilde;ique, de aspecto ros&aacute;ceo e inteligencia indeterminable. Llegu&amp;eacute; a una conclusi&oacute;n: mi v&iacute;ctima, aqu&amp;eacute;lla sobre la que reca&iacute;a mi poder, era tremendamente d&amp;eacute;bil. Mi superioridad era abismal y al darme cuenta de esto, mi sonrisa tom&oacute; un aspecto macabro, como la del Dorian Gray del retrato.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Sin saber muy bien por qu&amp;eacute;, apret&amp;eacute; el gusano en mi pu&amp;ntilde;o. Su cabeza, que quedaba fuera de la presi&oacute;n de mi mano, explot&oacute; y de ella brot&oacute; un peque&amp;ntilde;o rastro de sangre y v&iacute;sceras. El poder pod&iacute;a con mi repugnancia, pod&iacute;a con todo. Empec&amp;eacute; a frotar al gusano entre mis manos apretadas y en cuesti&oacute;n de poco tiempo &amp;eacute;stas se impregnaron de una especie de papilla de carne. Extend&iacute; la sangre y los restos del gusano por mis brazos y mi cara; me ba&amp;ntilde;&amp;eacute; en poder y alcanc&amp;eacute; una felicidad dif&iacute;cilmente imaginable. Gir&amp;eacute; mi rostro al sol. Dej&amp;eacute; que el astro rey me calmara durante unos minutos y beb&iacute; de la cantimplora mientras se escuchaban unas voces m&aacute;s arriba. Alcanc&amp;eacute; el pico y me puse nuevamente a trabajar, esperando encontrar otra pizca de poder oculta entre las piedras.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;/strong&gt;</description>
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<title>Ojo por ojo</title>
<link>http://www.TINTEROVIRTUAL.COM/modules.php?name=News&amp;file=article&amp;sid=5506</link>
<description>Cuando el grillo se durmi&oacute;, los vecinos cantaron todo el d&iacute;a. &lt;br /&gt;&amp;nbsp;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class=&quot;MsoNormal&quot; align=&quot;right&quot;&gt;&lt;strong&gt;Oscar Sip&aacute;n&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;</description>
</item>

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<title></title>
<link>http://www.TINTEROVIRTUAL.COM/modules.php?name=News&amp;file=article&amp;sid=5505</link>
<description>&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;br /&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; No habr&aacute; ninguno igual a vos.... no habr&aacute; ninguno&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; tercero y cuarto cap&iacute;tulo de la novela&lt;br /&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;br /&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; (alejarce)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La sonrisa perdida, esa sonrisa m&iacute;a, es lo que busco, como digo en aquel cuento que escrib&iacute; hace bastante, &amp;ldquo;una sonrisa de oreja a oreja y esos dos puntos fulminantes en las pupilas, que le pod&iacute;an al sol&amp;rdquo;.&lt;br /&gt;Esa sonrisa, tibia sonrisa sin dientes, apenas amanecida al mundo, esa sonrisa, suave, inocente, sin artilugios, esa sonrisa, verdadera, es la que busco.&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &amp;iquest;Encontrar&eacute; mam&aacute; esa sonrisa?.&lt;br /&gt;Me miro en el espejo, ya casi no me reconozco, tampoco me miro demasiado, esa mujer no me recuerda para nada a la mujer que fui.&lt;br /&gt;Es una l&aacute;stima.&lt;br /&gt;Me gustaba, a veces, esa mujer.&lt;br /&gt;Esa mujer ten&iacute;a todo el tiempo para ella, esa mujer era yo.&lt;br /&gt;&amp;nbsp;&lt;br /&gt;&amp;nbsp;&lt;br /&gt;&amp;nbsp;&lt;br /&gt;&amp;nbsp;&lt;br /&gt;&amp;nbsp;&lt;br /&gt;&amp;nbsp;&lt;br /&gt;&amp;nbsp;&lt;br /&gt;&amp;nbsp;&lt;br /&gt;&amp;nbsp;&lt;br /&gt;Otro d&iacute;a.&lt;br /&gt;Sin palabras. El juego sigue y en el juego corre la vida, mi vida, un juego de trueques, tomo por aqu&iacute;, dej&oacute; por all&aacute;, un juego macabro, donde dejo mi sangre, mi tiempo.&lt;br /&gt;Extra&amp;ntilde;o tu lejan&iacute;a, tu ausencia me quiebra y me confunde y sigo adelante como si nada pasara, un r&iacute;o turbulento mueve mi sangre, soy un r&iacute;o turbulento de roja sangre habitada por nadie.&lt;br /&gt;No puedo, no quiero recordarte. Me lastima, tu ausencia me quiebra, pero antes, estuve quebrada sin remedio. Odi&eacute; tu indiferencia y am&eacute; sin vueltas&amp;nbsp; tu vida.&lt;br /&gt;Ambos est&aacute;bamos quebrados ante el estupor de nuestro amor deshecho, se deshizo nuestro amor y perdimos la calma y nos odiamos diariamente ante la imposibilidad de amarnos y nos brindamos el rito cotidiano de querernos mansamente como se deben querer los viejos, sin fulgores ni estr&eacute;pitos yo amanec&iacute;a junto a tu cuerpo, desliz&aacute;ndome en &eacute;l, pero sin tocarlo.&lt;br /&gt;Claro que nuestros secretos y c&oacute;digos desaparecieron cuando te fuiste. Entonces el mito crece y te pone en c&uacute;spides inalcanzables y no habr&aacute; ya ninguno igual a vos, no habr&aacute; ninguno, una letra de un tango, m&aacute;s o menos as&iacute;, no habr&aacute; ninguno.&lt;br /&gt;&amp;nbsp;&lt;br /&gt;&amp;nbsp;&lt;br /&gt;&amp;nbsp;&lt;br /&gt;&amp;nbsp;&lt;br /&gt;&amp;nbsp;&lt;br /&gt;&amp;nbsp;&lt;br /&gt;&amp;nbsp;&lt;br /&gt;Muchos d&iacute;as.&lt;br /&gt;Ya no duermo. Ese refugio amable del sue&amp;ntilde;o esper&aacute;ndonos, ya no lo tengo, se transform&oacute; el sue&amp;ntilde;o y todo lo que sue&amp;ntilde;o cuando sue&amp;ntilde;o lo que sue&amp;ntilde;o.&lt;br /&gt;Y si me pienso, tambi&eacute;n estoy transformada al pensarme.&lt;br /&gt;Hace ya siete meses que estoy en esta b&uacute;squeda introspectiva de mi sonrisa, es un viaje arduo, oscuro. Tal vez una selva, hay verdes, malezas verdes que tapan el cielo, como aquel atardecer lluvioso, opaco, n&iacute;tido, un atardecer para hacer buenas fotos,&amp;nbsp; dir&iacute;as o quiz&aacute;s no, no dir&iacute;as nada en absoluto y tal vez&amp;nbsp; lo pensaras, te entender&iacute;a igual con s&oacute;lo mirarte los ojos y que l&aacute;stima que no trajeras la c&aacute;mara, antes, siempre ten&iacute;as la c&aacute;mara encima, bien&amp;nbsp; al alcance y entonces sacabas una foto que seguramente ser&iacute;a buena, &iacute;bamos en el coche y soltaste el volante y las fotos se estrellaron en un vuelco en el que salvamos la vida por milagro.&lt;br /&gt;As&iacute;, igual,&amp;nbsp; fue el atardecer del &uacute;ltimo d&iacute;a en que estuvimos juntos, nosotros los de entonces ya no somos los mismos. Neruda. Veinte poemas de amor y una canci&oacute;n desperada.&lt;br /&gt;Despu&eacute;s la muerte.&lt;br /&gt;&amp;nbsp;&lt;br /&gt;&amp;nbsp;&lt;br /&gt;&amp;nbsp;&lt;br /&gt;&amp;nbsp;&lt;br /&gt;&amp;nbsp;&lt;br /&gt;&amp;nbsp;&lt;br /&gt;&amp;nbsp;&lt;br /&gt;Un d&iacute;a, una tarde.&lt;br /&gt;No s&eacute; qu&eacute; es mejor ni qu&eacute; es peor, los fines de semana o los d&iacute;as de semana.&lt;br /&gt;Amaba los fines de semana porque ten&iacute;a esperanzas de que algo nuevo nos sucediera, pero los rituales superaban todo indicio de emoci&oacute;n, la vida cotidiana, borr&oacute; siempre los peque&amp;ntilde;os gestos de alg&uacute;n atisbo de pasi&oacute;n.&lt;br /&gt;Fui una mujer apasionada.&lt;br /&gt;Uso ese tiempo de verbo.&lt;br /&gt;Fui.&lt;br /&gt;No quiero ser ese tiempo de verbo.&lt;br /&gt;Ya lo s&eacute;.&lt;br /&gt;Todo depende de m&iacute;.&lt;br /&gt;Hay p&aacute;jaros en el cielo que rondan mi cielo diariamente.&lt;br /&gt;Los veo. No estoy ciega. Solo que no estoy disponible. La disponibilidad debe estar en alg&uacute;n lugar con mi sonrisa, en alguna parte, tal vez est&eacute;n, escondidas y s&oacute;lo sea un juego, tal vez est&eacute;n muy bien escondidas, tan bien escondidas que no las encuentre nunca, lo bueno es seguir buscando,&amp;nbsp; lo malo es que el camino que queda sea demasiado corto y en su transcurso no tenga el tiempo para encontrarlas.&lt;br /&gt;Sonrisa. Disponibilidad.&lt;br /&gt;Me pregunto si tendr&eacute; un tiempo de amor o si terminar&eacute; mi vida sin ese tiempo de amor. Todo depende de m&iacute;.&lt;br /&gt;No es tan f&aacute;cil la respuesta.&lt;br /&gt;S&oacute;lo pregunto.&lt;br /&gt;&amp;nbsp;</description>
</item>

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<title>LA FOTO QUE DIO LA VUELTA AL MUNDO (alejarce)</title>
<link>http://www.TINTEROVIRTUAL.COM/modules.php?name=News&amp;file=article&amp;sid=5504</link>
<description>&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;div&gt;Un cami&oacute;n volc&oacute;. Levaba 22 vacas en un cami&oacute;n jaula y tuvo un accidente en el sur de Rosario el cami&oacute;n jaula que hab&iacute;a volcado.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;Volc&oacute; en un barrio marginal, en el que viv&iacute;a gente desocupada, fue all&iacute; donde volc&oacute; el cami&oacute;n jaula que llevaba al matadero a 22 vacas.&lt;br /&gt;Los hombres y mujeres y ni&amp;ntilde;os y ancianos rodearon al cami&oacute;n jaula que llevaba 22 vacas al matadero. &lt;br /&gt;Fue en el barrio marginal y perif&amp;eacute;rico de Rosario, donde viven m&aacute;s de diez mil personas desocupadas, all&iacute; ocurri&oacute; el accidente donde volc&oacute; el cami&oacute;n jaula que llevaba 22 vacas al matadero.&lt;br /&gt;Hace mucho que por esos lados la gente anda sin trabajo. De vez en cuando una changa, muy de vez en cuando entonces la comida. Escasea la comida y sobra la rabia y el descontento.&lt;br /&gt;Alguien tomo la foto que dio la vuelta al mundo para mostrarnos. &lt;br /&gt;No fue as&iacute; como as&iacute; que pasaron las cosas en el sur de Rosario.&lt;br /&gt;No fue como se ve en la foto que dio la vuelta al mundo para mostrarnos.&lt;br /&gt;La foto que dio la vuelta al mundo mostraba a hombres y mujeres y ni&amp;ntilde;os y ancianos cayendo como una gran horda demente sobre vacas muertas, otras no tan muertas, sobre otras mutiladas, sobre otras moribundas.&lt;br /&gt;Y la sangre corr&iacute;a como un r&iacute;o rojo, como si fuera una fiesta de vendimia, la sangre corr&iacute;a pulposa y viol&aacute;cea como las uvas en la vendimia.&lt;br /&gt;La foto que dio la vuelta al mundo nos mostr&oacute; saqueadores y vampirescos, can&iacute;bales del tercer mundo, hambrientos de carne se disputaban los pedazos de las vacas que faenaron. Trenzados a cuchillo estaban la gente, los hombres a puntazo se rajaban la piel y peleaban de muerte codiciando la frescura de la carne, a punta de cuchillo como compadritos disput&aacute;ndose a la mujer deseada. Cuchillo y carne. &lt;br /&gt;En la foto que dio la vuelta al mundo para mostrarnos no figur&oacute; el hambre ni el disfraz de los pobres gambeteando a tantos d&iacute;as desiguales, tampoco eso apareci&oacute; en la foto que dio la vuelta al mundo para mostrarnos y del hambre no se dijo nada. Y eso est&aacute; mal. Por donde se lo mire. Esta mal y no&amp;nbsp; hay vueltas que le d&amp;eacute; para que se me suavice un poco la bronca.&lt;br /&gt;Solo se ve&iacute;an a hombres y mujeres y ni&amp;ntilde;os y ancianos saqueando a un cami&oacute;n jaula que llevaba 22 vacas para el matadero. Nunca se habl&oacute; en la foto que dio la vuelta al mundo para mostrarnos de la mudez y la quietud de la gente esperando.&lt;br /&gt;Ese barrio que est&aacute; al sur de Rosario estaba hambriento, es lo &uacute;nico que es cierto, tambi&amp;eacute;n es cierto que son diez mil desocupados que tienen los brazos ca&iacute;dos al lado del cuerpo, como dos prolongaciones in&uacute;tiles, dos largas impotencia que llevan colgando desde hace rato y esos diez mil desocupados, sin embargo, esperaron la orden para faenar las vacas.&lt;br /&gt;Y por eso cuando lleg&oacute; la orden reci&amp;eacute;n se acercaron al cami&oacute;n jaula que llevaba 22 vacas al matadero y&amp;nbsp; entonces si, faenaron las vacas. &lt;br /&gt;No volcaron el cami&oacute;n, como dicen, para robarlo, como dicen, esperaron pacientemente la orden y cuando lleg&oacute; la orden, entonces si, mataron a las vacas.&lt;br /&gt;No se pelearon entre ellos, como dicen, miente lo que dice el breve recuadro escrito que est&aacute; debajo de la foto que dio la vuelta al mundo para mostrarnos. Equivocadamente nos mostraron.&lt;br /&gt;Con el hambre apretada, esperaron. Eso no lo dicen, tampoco lo dice el breve recuadro escrito que est&aacute; debajo de la foto que dio la vuelta al mundo para mostrarnos. &lt;br /&gt;Diez mil desocupados. Diez mil almas que lo &uacute;nico que ped&iacute;an era la dignidad de un trabajo.&amp;nbsp; De vez en cuando una changa, eso no m&aacute;s es lo que de vez en cuando consegu&iacute;an para amortiguar el hambre. Y el hambre duele, duele en el cuerpo, duele en el cansancio, duele en el est&oacute;mago, como un largo calambre que no piensa abandonarnos. Una sanguijuela es el hambre&amp;nbsp; y les mete miedo cuando sienten que van a morir por ella, despedazados de fri&oacute; quieto. Acabados por el calor que te cocina sin apuro en el horno de las calles.&lt;br /&gt;Sin embargo, ellos, esperaron la orden. Callados, rodearon el cami&oacute;n, sin atisbo de robo, esperaron con la esperanza desnuda en el silencio de esa tarde.&lt;br /&gt;Y por la noche hubo fiesta en las casas. Y vino. Y canto.&lt;br /&gt;Y un mantel largamente dormido cubri&oacute; la mesa y se pusieron los platos y tambi&amp;eacute;n se escucho la risa y un aroma de comida fresca inund&oacute; los rincones y adorn&oacute; los patios.&lt;br /&gt;&amp;iquest;Ma&amp;ntilde;ana? &amp;iquest;Y despu&amp;eacute;s de ma&amp;ntilde;ana? &amp;iquest; Y m&aacute;s delante de ma&amp;ntilde;ana?&lt;br /&gt;Hoy no, hoy no pueden pensar en ma&amp;ntilde;ana.&lt;br /&gt;Ma&amp;ntilde;ana es alguien lejano que espera escondido en el invierno. Ma&amp;ntilde;ana es un viejo flaco y descarnado, de mirada at&oacute;nita y&amp;nbsp; ojos vac&iacute;os.&lt;br /&gt;Ma&amp;ntilde;ana es un d&iacute;a de lluvia y la lluvia entrar&aacute; por los agujeros que inundar&aacute; la casa que se llenar&aacute; de tachos.&lt;br /&gt;Ma&amp;ntilde;ana es la cara de la muerte redoblando sus pasos.&lt;br /&gt;Ma&amp;ntilde;ana es oscura, atrincherada de voces que han quedado sin sonido.&lt;br /&gt;Ma&amp;ntilde;ana es la guerra diaria, la pre&amp;ntilde;es del agobio colg&aacute;ndose de los hombres y de las mujeres y de los ni&amp;ntilde;os y de los ancianos que viven en el sur de Rosario, en un barrio marginal y perif&amp;eacute;rico del sur Rosario.&lt;br /&gt;&amp;iquest;Ma&amp;ntilde;ana?&lt;br /&gt;Que importa ma&amp;ntilde;ana, esta noche es ma&amp;ntilde;ana.&lt;br /&gt;Hoy el sol se detuvo en el sur de Rosario, en el barrio marginal y perif&amp;eacute;rico del sur de Rosario y all&iacute;, en ese barrio, hoy sonaron las doce campanadas anticip&aacute;ndose al tiempo. &lt;br /&gt;.</description>
</item>

<item>
<title>HIDRA (alejarce)</title>
<link>http://www.TINTEROVIRTUAL.COM/modules.php?name=News&amp;file=article&amp;sid=5503</link>
<description>&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Hidra.&lt;br /&gt;&amp;nbsp;&lt;br /&gt;&amp;nbsp;&lt;br /&gt;La lengua emerg&iacute;a de mi boca desmesuradamente y en el fondo yo sab&iacute;a que estaba sola y que vos eras la escapatoria a mis soledades, mi lengua quedaba afuera de mi boca y una especie de sordina se puso en mi cabeza, la sed y el sue&amp;ntilde;o se hac&iacute;an sentir y tambi&eacute;n el hambre y la vieja angustia desmigaba el pan, era congoja, era ternura, era el abismo sin llegar al orgasmo, era la vida sin llegar a la muerte y una flor que era primavera se deshojaba la flor como en el invierno.&lt;br /&gt;La lengua crec&iacute;a a pasos gigantescos, ya no pod&iacute;a hablar. Mi lengua pesaba, camin&eacute; r&aacute;pido entre la gente, nadie parec&iacute;a advertir el tama&amp;ntilde;o de mi lengua que afloraba entre mis dientes y sal&iacute;a inerte entre mis labios, nadie se dio vuelta a mirarme, nadie dijo... &lt;br /&gt;Eso pensaba, de pronto entre la multitud te vi, en realidad no quer&iacute;a verte, pero all&iacute; estabas, all&iacute; ven&iacute;as, sent&iacute; que mis pasos tambaleaban, quer&iacute;a esconderme, si, esconderme de vos, que no me vieras, que no vieras mis pasos tambaleantes y mi lengua desmesuradamente afuera, colgando sin sentido, sin pertenencia mi lengua, sin pertenencia que dijera: esto que ves no soy yo, yo soy otra, yo soy qui&eacute;n estuvo con vos alg&uacute;n tiempo, algunos meses de aquel invierno y este otro nuevo invierno, trepando algunos meses de aquella&amp;nbsp; primavera y algunos meses de &eacute;sta primavera y tambi&eacute;n aquellos d&iacute;as de aquel verano cuando apenas comenzaba el a&amp;ntilde;o.&lt;br /&gt;Era importante que no me vieras, parec&iacute;as venir hacia mi, pero yo dar&eacute; vueltas para que no me notes, para que no me adviertas, aunque tu piel cuando yo me acerco es un radar que me detecta y es mi piel&amp;nbsp; la que sostiene tu presencia y tu tacto y ese doble discurso que se siente con las manos, no puedo mostrarte que mi lengua esta afuera y crece como una hidra a pasos gigantescos. Ya pesa su peso sobre mi boca y se estira sobre mi pecho, no hay nada que la detenga, ahora comienza enroscarse sobre mi cuerpo y me envuelve y si no supiera que es mi lengua pensar&iacute;a que es algo ajeno, un animal o una boa constrictora que me matar&aacute; ya, apenas termine de enroscarse, bueno, eso no estar&iacute;a mal, lo de la boa constrictora&amp;nbsp; que me matar&aacute; ya, apenas termine de enroscarse, eso es mucho mejor a que me veas con mi lengua esgrimiendo en mi boca, mi lengua independiente de mi vida creando otra vida desde ella misma, como si entre mi lengua y yo hubiera infinitas distancias, me escondo en ese abrigo h&uacute;medo, casi protector que me envuelve a mi pesar, ya estoy h&uacute;meda y las granulaciones &aacute;speras de mi lengua comienzan a enrojecer todo mi cuerpo en el que se apoya sin pudores mi lengua. Crece mi lengua y aprieta mi piel y mis huesos crujen y desordena mi sangre y mi coraz&oacute;n fluye hacia todas partes queriendo escapar y queriendo quedarse.&lt;br /&gt;Un sonido a lo lejos, tal vez un tren, ese tren puede llevarme lejos, pienso,&amp;nbsp; lejos de donde estoy, lejos de vos que te acercas a mi. Saltar&eacute;, voy a correr entre la gente y&amp;nbsp; voy a tomar ese tren que no s&eacute; donde me lleva,&amp;nbsp; lejos de donde estoy, eso es seguro, lejos de vos que te acercas a mi, voy a tomar&amp;nbsp; ese tren que no s&eacute; donde me lleva, tal vez a ninguna parte, pero lejos de vos, por favor, lejos de vos, que no veas mi lengua babeante, que no veas mi cuerpo apretado por una boa constrictora, que no veas mi muerte tan lenta, que no te acerques. Quiero un recuerdo para darte. Eso es. &lt;br /&gt;Te regalo un recuerdo, el &uacute;ltimo, o el ante&uacute;ltimo recuerdo o cualquiera que elijas, yo elegir&iacute;a el r&iacute;o, el jard&iacute;n, las hortensias, el restauran de la costa sobre ese mismo r&iacute;o, con el viento&amp;nbsp; y el fr&iacute;o y aquel lugar tan especial donde hab&iacute;as hecho preparar la cena,&amp;nbsp; donde hab&iacute;a un cuadro con un faro, el faro m&aacute;s lejano del mundo, te dije, si el m&aacute;s lejano, dijiste, o las ma&amp;ntilde;anas alumbradas y apenas cuando empiezan, la manteca en el pan caliente, te elegir&iacute;a a vos, haciendo una reja verde para mi cumplea&amp;ntilde;os, elegir&iacute;a tus manos &aacute;speras y buenas, elegir&iacute;a tu hombro&amp;nbsp; y tus brazos y tambi&eacute;n los labios y la ternura y las causas y me tengo que ir, el tren se est&aacute; yendo, viajar&eacute; a la velocidad de la luz y no me encontrar&aacute;s.&lt;br /&gt;Jam&aacute;s ver&aacute;s que mi lengua sale de mi boca y babea y aprieta sin piedad mi cuerpo y mi cuerpo comienza a resquebrajarse como una masa reseca, como un hilo que se corta, como un pan que se olvid&oacute; sobre la mesa, como un verano sin mar, como una gota de lluvia que nadie noto, corro al tren, aparto a la gente que se interpone a mi paso, corro, solo se correr, mi vida solo estuvo esperando este instante, correr, llegar al tren, treparme a sus vagones marrones, inestables, maltratados, correr y llegar&amp;nbsp; y entonces cuando el camino se bifurca y por fin te pierdo, ya no podes verme, ya no encontrar&aacute;s&amp;nbsp; mi lengua babeante enroscada sobre mi cuerpo, ya no me veras y entonces si, el recuerdo apresado, un rel&aacute;mpago de luz que me ilumina y vos te prendes a &eacute;l y ese recuerdo que me recuerda es el mejor recuerdo que debes guardar porque all&iacute; estoy,&amp;nbsp; en tu memoria mentirosa que har&aacute; de mi recuerdo lo que vos quieras y me perder&eacute; con &eacute;l, con ese recuerdo mentiroso que acabar&aacute; el tiempo y se extinguir&aacute; y se apagar&aacute; como una luz que se apaga como un f&oacute;sforo que se extingue como la vida que termina.&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; 26/11/06&lt;br /&gt;&amp;nbsp;</description>
</item>

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<title>EL ABRAZO DE LA NOCHE (alejarce)</title>
<link>http://www.TINTEROVIRTUAL.COM/modules.php?name=News&amp;file=article&amp;sid=5502</link>
<description>&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&lt;br /&gt;&amp;nbsp;&lt;br /&gt;Lo primero que siento es un choque en mi cabeza y el estallido junto con los gritos y tambi&eacute;n la frenada del coche y yo que salto, salto en el ruido de la frenada, desprend&iacute;da en arabescos livianos, como si todo fuera una pel&iacute;cula en c&aacute;mara lenta. Algo cruje dentro de mi cabeza. Y me veo a mi misma dando vueltas en el aire y las voces que gritan y dicen las voces gritando. Mir&aacute; lo que le hiciste, la mataste. Dicen. Y sorpresivamente comprendo que se refieren a m&iacute;. Que sigo dando vueltas en el aire acompa&amp;ntilde;ando el sonido musical de los frenos. Maldito, dijo &eacute;l. Maldito hijo de puta. Repiti&oacute; &eacute;l. Y me abraza y me llama y yo estoy acostada en el asfalto fr&iacute;o como si el asfalto fr&iacute;o fuera una cama mullida que me ampara. &lt;br /&gt;Estoy aqu&iacute;, dije. Pero mi voz se escuch&oacute; en los rincones de mi cuerpo y se qued&oacute; atrapada en los rincones de mi cuerpo, sin el aire que estaba en el aire que mi voz no tocaba.&lt;br /&gt;Y las l&aacute;grimas me salpican y la saliva de tu boca que sale a borbotones, como mi sangre, que se va escurriendo de mi cuerpo.. Un r&iacute;o de saliva, de sangre y de palabras que dicen: Hijo de puta, mir&aacute; lo que le hiciste, mir&aacute;...&lt;br /&gt;Y apenas despu&eacute;s, el sonido de la ambulancia y ap&uacute;rense. Dice. Otros tambi&eacute;n dicen. Se est&aacute; muriendo. Dicen.&lt;br /&gt;Y vi como el cielo se oscurec&iacute;a y el silencio y el silencio.&lt;br /&gt;Vaiv&eacute;n. Blanco, blanco vaiv&eacute;n. Una luz llega, blanca luz llegando.&lt;br /&gt;Un camino sinuoso. Ceguera iluminada. Una luz blanca. Destellos in&uacute;tiles van a perderse en la negrura. Blanca luz, blanca. Los ojos cerrados. La luz incendia los p&aacute;rpados. Una l&iacute;nea como un horizonte. Una hendidura, una puerta abierta que deja pasar la luz blanca que titila y otra vez m&aacute;s y muchas veces m&aacute;s, la negritud extendi&eacute;ndose como una noche larga, una eterna noche. Larga negritud como una noche larga y entonces los rel&aacute;mpagos se filtran por la l&iacute;nea apenas abierta de los p&aacute;rpados, pesados, heridos, crueles.&lt;br /&gt;Una voz, ese sonido es una voz, matizado susurro que me llega en la noche oscura y en los rel&aacute;mpagos que se filtran imperceptibles. Ahora la voz se arrincona y se mete dentro de otra voz. Las voces se entrelazan y luego se esconden en el vaiv&eacute;n de la noche donde la luz no penetra.&lt;br /&gt;No hay tiempo. Te digo.. No hay m&aacute;s que la nada de un tiempo infinito y en la negritud esos instantes de luz blanca y las voces meti&eacute;ndose una dentro de otra hasta que se apagan en un sollozo casi mudo, transparente, helado y la negrura vuelve a hundir todo en la nada, en la ceguera profunda y de repente, otra vez la luz.&lt;br /&gt;Cuando la luz aparece, te hablo, te digo que te escucho, que no dejes de escucharme.&lt;br /&gt;In&uacute;tilmente te hablo. Se acab&oacute; el sonido de mi voz en las palabras.&lt;br /&gt;Algo cae en mi interior, mi interior es la negrura sin tiempo y las voces se meten una dentro de otra y se acercan en matizados susurros que me llegan en la noche oscura y en los rel&aacute;mpagos que se filtran imperceptibles hasta el destello donde comienza la luz.&lt;br /&gt;Las voces.&lt;br /&gt;Las voces hablan entre si. Y tambi&eacute;n las voces me hablan.&lt;br /&gt;Dicen mi nombre y yo reconozco mi nombre en sus voces sollozantes.&lt;br /&gt;Lloran las voces que pronuncian&amp;nbsp; mi nombre, mi nombre es largamente conocido.&lt;br /&gt;&amp;iquest;Cu&aacute;nto hace que mi nombre se apoya en tus labios para nombrarme?&lt;br /&gt;Algo se sacude en la noche. Yo soy la noche, igual que mi nombre repetido hasta el cansancio, yo soy ese nombre.&lt;br /&gt;Mi boca permanece atrapada en los silencios, la mudez en el espacio es un eco sin sonido que no regresa.&lt;br /&gt;Has dejado de escucharme.&lt;br /&gt;Y ah&iacute; est&aacute;n tus manos sobre las m&iacute;as. Tus manos que frotan las m&iacute;as infundi&eacute;ndoles un calor que no llega. El fr&iacute;o es enorme. Yo soy ese fr&iacute;o.&lt;br /&gt;Tus manos son tibias, tus venas gruesas y azules por donde fluye roja la sangre que no calienta mi sangre detenida en un espacio infinito.&lt;br /&gt;Has dejado&amp;nbsp; de sentirme.&lt;br /&gt;Me habla tu voz. Habla y se detiene en el borde de la palabra y yo siento c&oacute;mo el agua de tu boca salpica mi cara. Pero tal vez no sea el agua de tu cara la que salpica mi cara, y son tus ojos que est&aacute;n llor&aacute;ndome y son las gotas saladas de tus ojos las que salpican mi cara que est&aacute; quieta y ausente.&lt;br /&gt;Desde la ventana de ese cuarto se ven las copas de algunos &aacute;rboles. Dec&iacute;s.&lt;br /&gt;Te gustan esos &aacute;rboles. Dec&iacute;s.&lt;br /&gt;Las hojas tienen los colores ocres del oto&amp;ntilde;o, es un d&iacute;a transparente como aquel d&iacute;a en que nos encontramos cuando fue la primera vez. Dec&iacute;s.&lt;br /&gt;Escuchame. Dec&iacute;s. Dice tu voz que yo reconozco entre todas las voces.&lt;br /&gt;Pero vos no sab&eacute;s que yo s&eacute; de tu voz y que tu recuerdo est&aacute; intacto dentro m&iacute;o, como fotograf&iacute;as que se apilan en los rincones de la memoria.&lt;br /&gt;Te escucho y no hay indicio, por m&aacute;s imperceptible que sea, que te lo haga saber. Recuerdo el instante del estallido y los fragmentos de mis pensamientos desperdigados en infinitas part&iacute;culas doradas. Mis pensamientos eran &oacute;rbitas que giraban y al tocarse unos con otros produc&iacute;an un nuevo estallido y despu&eacute;s la nada. Estoy suspendida en la nada y voy a caer.&lt;br /&gt;Haz dejado de sostenerme.&lt;br /&gt;La tristeza te envuelve y el manto de tristeza que te envuelve resbala por tu cuerpo y tu cuerpo desnudo no tiene consuelo.&lt;br /&gt;Habl&aacute;s y tu voz retumba en los s&oacute;tanos de mi cabeza, como en las catacumbas de una iglesia.&lt;br /&gt;&amp;iquest;C&oacute;mo ser&aacute; verte nuevamente?&lt;br /&gt;&amp;iquest;Estar&aacute;s cerca de la ventana de este cuarto donde se ven las copas de algunos &aacute;rboles y las hojas tienen los colores ocres del oto&amp;ntilde;o?&lt;br /&gt;&amp;iquest;Ser&aacute; realmente un d&iacute;a transparente como aquel d&iacute;a en que nos encontramos cuando fue la primera vez?&lt;br /&gt;&amp;iquest; Cu&aacute;nto tiempo ha pasado entre lo que fui y lo que soy?&lt;br /&gt;No puedo determinar el tiempo.&lt;br /&gt;No podr&eacute; determinarlo nunca.&lt;br /&gt;&amp;iquest;Esa traslaci&oacute;n de astros a mi alrededor es el tiempo? &amp;iquest;El tiempo&amp;nbsp; real? &amp;iquest;Este tiempo de hoy que no puedo precisar? &amp;iquest;O aquel otro que va acompa&amp;ntilde;ando la cotidiana indiscreci&oacute;n de los relojes?&lt;br /&gt;Ya no veo las fin&iacute;simas ara&amp;ntilde;as que rodean tus ojos y se detienen con crueldad alrededor de tus ojos.&lt;br /&gt;&amp;iquest;C&oacute;mo ser&aacute; verme nuevamente?&lt;br /&gt;Tener un espejo y mirarme hasta poder reconocerme en mis mismos ojos.&lt;br /&gt;&amp;iquest;Y mis labios? &amp;iquest;C&oacute;mo ser&aacute;n mis labios? &amp;iquest;Tal vez una fina l&iacute;nea apenas esbozada que se pierde en la r&iacute;gida palidez de mi rostro? &lt;br /&gt;&amp;iquest;Y mi cuerpo? &amp;iquest;Tan ajeno estar&aacute; que no se siente que no emite un sonido ni expande color alguno y despedido de s&iacute; mismo naufraga demente en aguas heladas?&lt;br /&gt;&amp;iexcl; Ah! &amp;iexcl; Qu&eacute; inalcanzable me resulta el ayer! &amp;iquest;Ser&aacute; porque hoy ha dejado de existir y ma&amp;ntilde;ana no estar&aacute; en ninguna parte?&lt;br /&gt;&amp;iquest;Por qu&eacute; me reten&eacute;s? &amp;iquest; Por qu&eacute; no abr&iacute;s de una vez tus manos y me dejas escapar?&lt;br /&gt;Soy un p&aacute;jaro. Quiero volar y alejarme de tu voz que retumba en los s&oacute;tanos de mi cabeza como en las catacumbas de una iglesia.&lt;br /&gt;Volar es escapar de la quietud.&lt;br /&gt;Olvidarse de olvidar.&lt;br /&gt;Reconozco tu voz y tus palabras. Una dicha lejana y desmedida me abrasa por dentro y me quema como un fuego de cristales.&lt;br /&gt;Sucumbo en el sonido de tu voz que me retiene.&lt;br /&gt;A pesar m&iacute;o me retiene. A pesar m&iacute;o quiero que me sigas reteniendo.&lt;br /&gt;Pero la quietud no tiene que ver con el vuelo.&lt;br /&gt;Tantas veces tu voz. Tantas veces el vuelo. Tantas veces la m&aacute;scara blanca y fr&iacute;a colocada sobre mis brazos que no abrazan.&lt;br /&gt;&amp;iexcl;Ah! Si el grito pudiera agujerear la noche de tu espera.&lt;br /&gt;&amp;iexcl;Ah! Si mis manos aletearan.&lt;br /&gt;&amp;iexcl;Ah! Que terrible quietud la de la muerte.&lt;br /&gt;Y nuevamente algo, un salto al vac&iacute;o, me desplomo en la negrura de la noche infinita que me lleva.&lt;br /&gt;&amp;iquest; Cu&aacute;nto tiempo ha pasado desde el primer d&iacute;a?&lt;br /&gt;No s&eacute; contar en la oscuridad y mi llanto&amp;nbsp; a borbotones crece como dentelladas tiradas al aire que no se respira.&lt;br /&gt;Universo peque&amp;ntilde;o el de mi cuerpo. Ya no puede mi universo peque&amp;ntilde;o albergarte, porque mi universo ya no me alberga.&lt;br /&gt;Algo cae en mi interior, mi interior es la negrura sin tiempo y las voces que se meten una dentro de la otra y se acercan en matizados murmullos hasta el destello donde comienza la luz.&lt;br /&gt;Muchas voces se entrelazan unas a otras. Esperan.&lt;br /&gt;&amp;iquest;Qu&eacute; esperan las voces?&lt;br /&gt;Un tiempo real y otro, el m&iacute;o.&lt;br /&gt;Camino en un tiempo inexistente. Un largo valle de cristales espinados, caminos rosados y el silencio.&lt;br /&gt;Piso con fuerza hacia delante. Adelante la noche est&aacute; avanzando.&lt;br /&gt;El ni&amp;ntilde;o mira hacia abajo desde lo alto de los acantilados. Est&aacute; mirando el mar. Mira el azul intenso del mar que se desliza hacia la orilla sin prisa y all&aacute; en la orilla busca la incesante porosidad amarilla de la arena que lo espera, ebria de sed, para beberlo. Esa inmensa sed de la arena que est&aacute; mirando el ni&amp;ntilde;o.&lt;br /&gt;El ni&amp;ntilde;o corre sin detenerse y sus pies escapan sobre los acantilados hacia el aire en vuelo.&lt;br /&gt;El ni&amp;ntilde;o se da vuelta y levanta su mano despidi&eacute;ndose, despu&eacute;s se vuelve p&aacute;jaro y emigra.&lt;br /&gt;Las voces se alzan como una muralla, unas contra otra golpean la muralla. &lt;br /&gt;Yo soy esa muralla.&lt;br /&gt;Desde lejos lo veo irse pegado al cielo. Es un p&aacute;jaro que tal vez es bello.&lt;br /&gt;Las voces se destemplan y golpean sobre la muralla.&lt;br /&gt;Yo soy la muralla.&lt;br /&gt;&amp;iquest;Por qu&eacute; me hieren las voces? &amp;iquest; Por qu&eacute; se hunden en mi peque&amp;ntilde;o universo y se desatan y articulan, due&amp;ntilde;as absolutas de mi entrega involuntaria?&lt;br /&gt;&amp;iquest;Qu&eacute; hacen conmigo?&lt;br /&gt;&amp;iquest;Ad&oacute;nde me llevan?&lt;br /&gt;Mis pensamientos incendian los campos de cristales espinados. Ruge el mar azul. Se incrusta en la arena hasta anegarla y se precipita, m&aacute;s all&aacute;, en los confines de los mares, m&aacute;s all&aacute;, donde el infierno desprende las mandr&aacute;goras y donde el ni&amp;ntilde;o ya no es p&aacute;jaro y donde cae el ni&amp;ntilde;o sin remedio en la noche infinita, en la negrura &uacute;ltima que lo abraza.&lt;br /&gt;Guardo tu voz y con tu voz los esperanzados gestos cotidianos.&lt;br /&gt;Las luces titilan.&lt;br /&gt;Vaiv&eacute;n.Blanco, blanco vaiv&eacute;n.&lt;br /&gt;La negra noche, noche infinita se acerca.&lt;br /&gt;No golpees tu voz en la mutalla.&lt;br /&gt;Que tu voz me acaricie.&lt;br /&gt;Ha llegado la hora absoluta donde todo se apaga.&lt;br /&gt;Se apaga tu voz.&lt;br /&gt;Yo tambi&eacute;n me apago.&lt;br /&gt;La noche me abraza.&lt;br /&gt;Yo soy la Noche.&lt;br /&gt;La nada me cerca.&lt;br /&gt;Yo soy la Nada.&lt;br /&gt;&amp;nbsp;&lt;br /&gt;&amp;nbsp;</description>
</item>

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<title>Y &amp;eacute;l baila (alejarce)</title>
<link>http://www.TINTEROVIRTUAL.COM/modules.php?name=News&amp;file=article&amp;sid=5501</link>
<description>&lt;strong&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&lt;br /&gt;&amp;nbsp;&lt;/strong&gt;Y &eacute;l baila y rebota, rebota rebota.&lt;br /&gt;Y la m&uacute;sica se expande en el aire apenas denso y el baila y rebota, rebota, rebota.&lt;br /&gt;Su figura grotesca, como una esfera, pens&eacute; y la luz titila y &eacute;l baila y rebota y rebota rebota.&lt;br /&gt;Sonr&iacute;o. Lo miro y sonr&iacute;o. Una carcajada se me rompe por dentro.&lt;br /&gt;Larga carcajada vac&iacute;a, callada.&lt;br /&gt;Y &eacute;l baila y rebota rebota rebota.&lt;br /&gt;Sigo sonriendo, una curva apenas delineada de la boca. Mi boca ir&oacute;nica se curva hacia arriba y un desd&eacute;n desagradable va cayendo de ella. Una saliva viscosa se desprende desde los v&eacute;rtices hacia ninguna parte, se pierde la curvatura ir&oacute;nica de mi boca viscosa, de mis desd&eacute;n enlutado y fr&iacute;o.&lt;br /&gt;Y &eacute;l baila y rebota rebota rebota. La sonrisa est&aacute;tica, clavada, sin ninguna sugerencia sigue all&iacute;, inmutable, asegur&aacute;ndose su destino. Convoco a los esp&iacute;ritus y bailo y me muevo apenas, sin sugerir nada. Una danza agria, sin destino posible, marcan los pasos y un dos y tres y un dos y tres, fabrico una sensualidad ocasional, perdida dentro m&iacute;o y para siempre. Lamentar&iacute;a que fuera perdida y para siempre, alguna vez deber&iacute;a ser cierta, esa cuerda tensa y vibrante, donde la emoci&oacute;n rescata el temblor y donde el cielo ocupa un lugar imponderable sobre la tierra, esa cuerda&amp;nbsp; sensual, que estalla en caricias y gime como un gato esperando que salten sobre el, despu&eacute;s de esa m&iacute;tica espera de gemidos.&lt;br /&gt;Esa cuerda no est&aacute;, nadie la tensa.&lt;br /&gt;Y &eacute;l baila y rebota rebota rebota.&lt;br /&gt;Pienso que tal vez antes, ayer, mucho tiempo atr&aacute;s, &eacute;l habr&aacute; seducido desde ese lugar, digo, desde la danza, desde otro cuerpo que estuvo debajo de ese cuerpo y la mirada vivaz, habr&aacute; enamorado, o no, pero es casi seguro que si. Pienso, pobre tipo, hace lo que puede, pero no puede, pienso, tiene ritmo a pesar de todo, pienso&amp;nbsp; y en eso no se esfuerza, o si, que se yo.&lt;br /&gt;Linda, me dice.&lt;br /&gt;Basta, le digo. Una voz l&aacute;tigo, imprudente, no deseada, dice basta, es mi voz, encaram&aacute;ndose hasta la estridencia de la m&uacute;sica que se expande y baja como un cuchillo y tambi&eacute;n dice. Basta.&lt;br /&gt;No soy linda, no quiero ser linda, pienso. Miento, tal vez antes, ayer, mucho tiempo atr&aacute;s, habl&eacute; con mi cuerpo, una cuerda sensual deteniendo las miradas y las miradas creciendo como un viento embravecido. Linda, dec&iacute;an y yo sonre&iacute;a porque era due&amp;ntilde;a de las miradas. Me iba por la banalidad de una juventud imperfecta y avasallante y demasiado ef&iacute;mera, me iba caminando segura hacia ning&uacute;n lugar.&lt;br /&gt;Y &eacute;l baila y rebota rebota rebota.&lt;br /&gt;Y una mano desconocida, su mano extranjera, rosa la piel de mi cintura.&lt;br /&gt;Me gusta tu piel, dice.&lt;br /&gt;Basta, dije. Basta, le dije y la voz se afila, daga, cuchillo, acero. Una voz, mi voz escapa y cae y vuelve a caer y asesta, se clava, se hunde.&lt;br /&gt;Y &eacute;l baila y rebota rebota rebota.&lt;br /&gt;Muestra los diente parejos, blancos, inanimados, la mano molesta se queda quieta, detenida en le gesto apenas vislumbrado, nacido el gesto en su mano extranjera, muere sin pudores en el aire. &lt;br /&gt;Me siento, &eacute;l me sigue, tambi&eacute;n se sienta. Hace bromas, se acerca.&lt;br /&gt;Basta, le digo. Y mi voz crepita en el fuego, en las lenguas de fuego que lo ahogan y lo queman. Y &eacute;l tose, se quema, se est&aacute; ahogando.&lt;br /&gt;La voz fuego pregunta. Le&iacute;ste a M&aacute;rquez, a Borges, a Simone de Beauvauar, a Semprum, a Cortazar, tal vez, le&iacute;ste le&iacute;ste le&iacute;ste.&lt;br /&gt;Ambiguo, acorralado. La pelea se ti&amp;ntilde;e de rojo, los contrincantes en el rin, lo tengo, est&aacute; acorralado, lo puse entre las cuerdas y all&iacute; le asesto una y otra y va al vientre y a los test&iacute;culos, y al vientre y a la cara, y al ment&oacute;n y la sangre roja ti&amp;ntilde;e su cara transpirada.&lt;br /&gt;Ambiguo, no recuerda, no sabe, miente. Miente mal y &eacute;l rebota rebota rebota. No ley&oacute; nada, pienso. Dijo antes, un d&iacute;a, el primer d&iacute;a, el &uacute;nico d&iacute;a ef&iacute;mero de un ef&iacute;mero encuentro, casual y ef&iacute;mero, un encuentro breve, obra del azar. Dijo. Soy un lector empedernido, empedernido las pelotas, pienso y pienso as&iacute;, las pelotas, no le&iacute;ste nada, nunca, nada.&lt;br /&gt;Arthur Miller. Se acord&oacute; de uno. Lo dejo salir de entre las cuerdas. Retrocedo para mirarlo, piensa que saldr&aacute; por lo menos empatado, que estar&aacute; a resguardo su prestigio de lector empedernido.&lt;br /&gt;Desde el lateral del rin, sonr&iacute;o. Que bien, le digo, no, no le&iacute; nada de Arthur Miller y miento y saboreo la mentira y pienso en Las brujas de Salem, en Tr&oacute;pico de Capricornio, en Tr&oacute;pico de C&aacute;ncer, en La Muerte de un viajante y &eacute;l desde el otro extremo del rin, &eacute;l,&amp;nbsp; sublimiza mi ignorancia y cree cosechar un triunfo.&lt;br /&gt;Y &eacute;l rebota rebota rebota,mientras habla y yo no s&eacute; de que habla, porque hace rato perd&iacute; la cuenta de sus palabras y me fui hasta mi casa y abr&iacute; las puertas de mi casa y respiro su aire leve y perfumado y mi perra viene a mi encuentro y se encarama en dos pastas para que la acaricie y yo la acaricio y la nombro y me siento feliz de que me haya esperado y venga a mi encuentro, la biblioteca surtida y abierta a mis manos conocedoras, la luz c&aacute;lida, la silla frente a la computadora apagada, a la espera que la encienda. La habitaci&oacute;n de mi hijo, despierto todav&iacute;a y mi beso. Llego a la m&iacute;a, las paredes blancas, los posters colgados con leyendas que hablan de un pensamiento, de una historia, pienso que alguna vez voy a cambiarlos, por lo menos de lugar y pondr&eacute; alg&uacute;n otro que habl&eacute; de hoy, de la historia reciente. Entro en el ba&amp;ntilde;o y me saco el maquillaje de los ojos y despu&eacute;s miro tu foto que desde all&iacute; me mira, me seguir&aacute; mirando y te recuerdo antes de que me lleve el sue&amp;ntilde;o.&lt;br /&gt;Y &eacute;l rebota, rebota, rebota y baila y se mueve y habla, no deja de hablar.&lt;br /&gt;Los dos en el cuadril&aacute;tero, el gong se&amp;ntilde;ala el sexto y &uacute;ltimo round.&lt;br /&gt;Salimos, me dice.&lt;br /&gt;Soltame, le grito y mi mano se alza.&lt;br /&gt;Linda, me dice&lt;br /&gt;La mano golpea, el vientre la cara los ojos.&lt;br /&gt;Preciosa.&lt;br /&gt;Al vientre a la mirada, mi mano golpea, el se seca el sudor mezclado con la sangre, entonces aprovecho ese movimiento instintivo, intimo y golpeo sin parar, ya est&aacute; arrinconado, las cuerdas sostienen su espalda, una y otra vez caen mis pu&amp;ntilde;os y &eacute;l ya no se defiende, &eacute;l ya no baila, &eacute;l ya no rebota, est&aacute; tendido en el suelo sucio, con restos de comida y cigarrillos apenas terminados,&lt;br /&gt;Alguien levanta mi mano&amp;nbsp; en lo alto. &lt;br /&gt;Gan&eacute; la pelea en el sexto round.&lt;br /&gt;Todo movimiento acab&oacute;.&lt;br /&gt;Estoy sola.&lt;br /&gt;&amp;iquest;que gan&eacute;? No me acuerdo.</description>
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